prometí que lo publicaría en mi blog, así que ¡bienvenido a este mundo, Pepo!

si eso del diseño es genético, a este pequeñajo, hijo de diseñadores brillantes, le espera un futuro sensacional; y si lo de la cultura del proyecto no se transmite por los genes, que sea notario o poeta, como diría Brassens, o lo que quiera.

lo que sé seguro, es que con estos padres, será un tipo estupendo.

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