BCD lanza su 2ª Design Week. vaya por delante mi enhorabuena: no es fácil hoy día mostrar consistencia y ni poder consolidar actuaciones que no sean meras repeticiones o simples copias. la BDW es un producto nuevo, que nace sin complejos, sin lastres, sin envidias y sin rivalidades; y esto en el mundillo del diseño de este país es en sí mismo todo un acontecimiento, casi un milagro.

también hago pública mi satisfacción por el hecho de que este evento esté creciendo y madurando: desde su lanzamiento he defendido, en público y en privado, que está llamado a ser el producto estrella de BCD. e insisto además en que gran parte del éxito que tiene y tendrá la BDW se debe únicamente al talento y al tesón de Isabel Roig, la directora del BCD, por haber identificado un hueco en el mercado y por saberlo llenar con tanta inteligencia como energía.

creo recordar que reproduje en estas pantallas el comentario de ICON magazine en contra de tantas design weeks como hay por el mundo. pero también es cierto que ésta, “la nuestra”, tiene un fuerte sesgo hacia la parte de gestión que entraña el diseño / la creatividad, más que hacia el la parte formal del diseño, y eso la hace distinta a las demás. es un acontecimiento en el que cualquier empresa, de diseño o de cualquier otro sector, encuentra, si quiere, información relevante y puede hacer, si sabe, contactos interesantes.

la BDW consiste en una serie de 7 sesiones distribuidas a lo largo de los 5 días de la semana , del lunes 5 al viernes 9 de noviembre. la programación de cada día se declina en fórmulas que van desde sesiones formales tipo conferencias hasta visitas concertadas a estudios de diseño (de Barcelona y alrededores), pasando por talleres y mesas redondas. todo ello salpicado por los meeting points, o encuentros informales, que permiten un networking activo.

en cuanto al contenido:

la apuesta más contundente es para la de la ecología / sostenibilidad: a él se dedica todo un día, con sesiones de mañana y tarde y se analiza desde todos los puntos de vista

se incluye dos temas relativamente nuevos en estas latitudes como son las tendencias, al que se dedica una sesión, el diseño de servicios: está bien insistir en aquello que sabemos que hace falta en el mercado, incluso antes de que el mercado lo reclame

las sesiones de gestión del diseño, en comparación, tienen un enunciado poco excitante, la verdad; como poco sexy parece la sesión dedicada a la protección del diseño, aunque ya sepamos que el tema es arduo por definición

un apartado sobre diseño de periódicos responde sin duda al apoyo financiero que La Vanguardia da al evento, pero se da en un momento oportuno por el rediseño de dos de los principales medios de prensa escrita en España: La Vanguardia (como ya comenté en la entrada anterior) y El País (al que me referiré en su día).

y finalmente, el tema de la apertura, ya muy manido en mi opinión: si queremos fomentar la innovación deberíamos ser capaces de hacerlo de formas más innovadoras.

en cuanto a los ponentes: creo que, en conjunto, se ha logrado un buen equilibrio entre las caras nuevas y los peajes y pleitesías de rigor, y así se tolera mejor el que sigan colándose algunos de los sopechosos habituales. lo que más me gusta, de todo el programa, es que no aparece en el cartel ningún político, ningún patrono, ningún funcionario, con sus discursos vacíos que repiten, inasequibles al desaliento, de evento en evento y de año en año. esto sí es innovador.

tres observaciones:

una, que en mi opinión hay demasiados ponentes en cada sesión: es una lástima invitar a tanta gente y tan buena y no dejarles el tiempo suficiente de hablar o de debatir con el público

dos, el timing: la primera comunicación llega a menos de un mes de la BDW. cualquiera tiene ya la agenda llena para esa semana. y apuesto a que no es culpa del equipo de BCD: que si los patrocinadores, que si los patrones, que si los ponentes, que si el local,… lo sé muy bien (been there, done that). pero precisamente por eso, insisto: este es el producto estrella de BCD, y lo tiene que hacer a la perfección. tendrían que llevar meses calentando motores.

y tres: la presentación de la BDW que se puede leer en la página correspondiente dentro de la web del BCD: si no sé nada y empiezo por leer este texto, no voy: es confuso, tópico y mal redactado.

pero mi recomendación es que no os fijeis en eso y que vayais directamente al programa, que es lo que al final importa.

así que aprovechad cualquier excusa para pasar por BCN en esas fechas: el precio es de 50€ (promedio) por sesión. si le sumamos un billete de RENFE (200€), un pa amb tomàquet (también conocido como pantumaka) y fuet con un botellín de Moritz en una terraza y dos taxis, la juerga sale por unos 350€. si le sumais una noche de hotel y unas copas, son 500€. que no es dinero, si de lo que hablamos es de conocimiento….

la web de bcd: www.bcd.es

nota bene: hago constar que nadie me ha invitado a ir a la BDW este año, ni de ponente, ni de buen rollo, ni por “servicios prestados”. esto es promoción de la buena, gratis et amore.

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