ya me han consultado (dicho sea sin ánimo de provocar alarma social), y ya he dado mi opinión; pero ¿os habéis preguntado alguna vez en qué queda lo del diseño en un programa electoral? pues eso, en un par de líneas de palabras grandilocuentes perdidas entre toneladas de papel y tinta.

dejo que comploten los que viven de esto, y yo reitero, abiertamente y para quién le interese, mi visión de lo que deberían ser las principales acciones a favor de una mejora del diseño español en los años a venir -llámense legislatura.

para entendernos, yo parto de una distinción metodológica que me parece importante entre:

el diseño como herramienta de gestión para la mejora de la competitividad de empresas y otras organizaciones

el diseño como sector productivo que tiene una participación cada vez mayor en la creación de riqueza, como las demás industrias creativas (ver post anterior sobre el tema)

la promoción del diseño como herramienta, en mi opinión, tiene que recaer en aquellos organismos que tiene por misión difundir las herramientas de mejora de la gestión en general (innovación, calidad, nuevas tecnologías, etc. ) en el tejido empresarial del país.

el apoyo al diseño como sector, en cambio, requiere una sensibilidad diferente y tiene que ubicarse donde las demás industrias creativas (edición, arquitectura, cinematografía, software de entretenimiento, música, etc.)

para el primer objetivo siguen siendo necesarias las acciones de introducción de la “función diseño” en empresas, esto es, las clásicas exposiciones de divulgación, los tradicionales pequeños programas de sybvenciones, ayuda a actividades de diseminación, etc; a éstas, creo que ya va siendo hora de sumarles algún proyecto ambicioso de diseño prospectivo realizado con grandes empresas y organizaciones del país, proyectos innovadores en los que España lleve el liderazgo y que realmente ayuden a hacer progresar la disciplina.

en cuanto al apoyo al sector del diseño, tiene dos frentes abiertos muy urgentes:

educación: hay que invertir lo que haga falta para mejorar la calidad de la enseñanza (pública y privada) del diseño de una vez por todas

vertebración del sector alrededor de grandes retos de futuro como son: la deontología profesional, la estructura de las tarifas, la formación continua, la internacionalización, por ejemplo, y todo ello evitando caer en la tentación de replicar estructuras que dependen únicamente de subvenciones

dicho lo cual, y puesto que promoción del diseño en España está descentralizada y transferida a las comunidades autónomas, sigue siendo relevante una función de coordinación y servicio a los centros de diseño repartidos por el territorio español, aunque “solo” sea para optimizar el retorno sobre la inversión de fondos públicos.

finalmente, y si de verdad se quiere dar un giro a todo esto y hacer algo serio, la acción que considero más urgente consiste en incorporar criterios de calidad en el diseño en los programas de compra pública: me repito, pero estoy convencida de que es lo que mejor ejemplo da y más trasciende en el conjunto de la población, a la vez que evita despilfarro de recursos y meteduras de pata diversas (y no miro a nadie).

para poner al diseño “alto en la agenda” hace falta un interlocutor que esté “alto en el organigrama” y a quien además le dejen moverse con soltura dentro de la administración central. lo siento para los que ya estabais pensando mal y los que ya os estabais frotando las manos, pero para esto ni hace falta crear otra estructura más, ni otro cargo, ni siquiera hace falta presupuesto: hace falta entender lo que es el diseño y lo que puede aportar al país, y hace falta voluntad política.


conclusión: ¡me pido una promesa electoral!

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