una amiga me pregunta off line por qué critico que El País saque en su sección tendencias una nota de prensa de un fabricante de esquís.

en ese post de hace unos días hay dos críticas:

– una, que se reproduzca tal cual, sin mover una coma, un texto que ha mandado una empresa a todas las redacciones de todos los periódicos y revistas. call me old fashioned, pero ha mi me gusta que el periodista haga su trabajo y que elabore una noticia, no que rellene el espacio de noticias con publicidad

– la otra, que en general, la página de tendencias de EP es muy confusa: saca diseñadores y diseños de vanguardia en todas las secciones: talentos, moda, gastronomía, mientras que se reserva lo más superficial y extravagante para la sección diseño.

es uno de los problemas que tenemos con la palabra diseño: en una de sus acepciones, el diseño es la resultante de aplicar diseño. a un edificio se le llama una “obra de arquitectura” no una arquitectura; a un puente se le llama una “obra de ingeniería” no una ingeniería; y en cambio a una silla se le llama un diseño; especialmente cuando no sirve para sentarse.

a mí, que esto se haga en general me da lo mismo, tenemos otros frentes abiertos más importantes, pero me duele que lo haga El País, la verdad, porque tiene magníficos profesionales con mucho criterio.

Anuncios