la gente no desaparece, cambia de lugar. las personas al fin y al cabo somos materia, y solo nos transformamos.

por ejemplo, mi admirado Tyler Brûlé, que reaparece de pronto con su columna Fast Lane en la trasera del suplemento Life and Arts del Finantial Times Weekend después de haber puesto en pie la revista Monocle, la versión revisada de Wallpaper. yo lamenté de veras perder su columna, sobre todo porque fue sustituida por las memorias de una periodistas que hablaba continamente de gente del pasado en sus casas de antaño. estaba bien escrito pero era sumamente aburrido. Brûlé en cambio no decepciona casi nunca: es ácido, impertinente, soberbio, perfeccionista, y aunque mucha gente no soporta que sea un jetsetter con una vida tan alejada de la del común de los mortales, a mi me divierte y me aporta información casi siempre interesante sobre las tendencias en el mundo. en su mundo, por supuesto, o sea: Tokyo, Estocolmo, Londres, y las cabinas de primera clase de los aviones. vale, es artificial y vanidoso, pero no desprecia los problemas del común de los mortales, simplemente los ignora: no se le puede reprochar que no hable de ellos, es que los desconoce. es una opción.

otra reaparición es la de Guta Moura, otra divina. la Moura seduce, manda, conspira, y obtiene. es lista como el hambre, guapa como pocas, y tiene ese sentido de la oportunidad y el tesón de las personas que tienen una visión. y cuando creíamos que su invento, Experimenta, la bienal de diseño de Lisboa, había muerto, pues no: reaparece y mejor que nunca. el apoyo que no encontró en España, Guta lo ha ido a buscar nada menos que en Amsterdam y, con un socio de lujo como Droog, consigue internacionalizar su bienal y que de paso el Ayuntamiento de Lisboa le garantice tres ediciones consecutivas, apoyándola además en la obtención de fondos del Ministerio de Economía e Innovación y del Ministerio de Cultura. las actividades previas de Experimenta se llevarán a cabo en Lisboa, pero el grueso de las exposiciones y eventos tendrán lugar en Amsterdam, a finales de año. esto es rematar una buena faena, lo demás son historias.

pero la actividad frenética de esta mujer improbable no acaba aquí: además de hacer que Experimenta resucite, Guta está en el comité de científico de “Turín capital del diseño mundial 2008” y organiza allí una de las exposiciones principales bajo el nombre Flexibilidad, que promete ser una de las más interesantes de las que se llevan a cabo en la ciudad del Piemonte. el programa completo de Turín capital del diseño se puede consultar on line (en una web que para mi deja bastante que desear) y promete una multitud de actividades a lo largo de todo el año organizadas alrededor de cuatro ejes (temas que hoy en día ya empiezan a ser clásicos): el diseño y la sociedad, el diseño y la emprea, la formación en diseño y el diseño y el desarrollo. Turín será sede además del XXIII congreso de la UIA, este congreso de arquitectos que tiene entre otras la virtud de celebrarse cada 3 años: tres.

seguro que todo es super interesante y además, aún sin conocer Turín personalmente, estoy convencida de que vale la pena visitar la ciudad este año y aprovechar alguna de las actividades. pero de vez en cuando me entra la nostalgia de la normalidad y me gustaría que el diseño no tuviese que andar siempre de festival en festival; me pregunto además si a medida que el conocimiento del diseño se va normalizando, a medida que las empresas, las instituciones y las administraciones van asumiendo el diseño como algo obvio e ineludible y lo van integrando a su quehacer diario, seremos capaces, desde el diseño, de asumir nosotros también la normalidad y dejar de montar bienales y experimentos, de redactar panfletos y manifiestos y de inventar la rueda cada vez que alguien nos da cancha. estaría bien organizar congresos normales (cada 3 años, of course), para hacer avanzar la disciplina de forma ordenada, sin fuegos de artificio, o artificiales…

y ¿quién más reaparece?… ah, sí, Étapes: la gran revista francesa, de la mano de Gustavo Gili y en versión española. la editorial catalana es la demostración palpable de que el diseño está en el ojo de huracán (y del mercado) porque está lanzando títulos a destajo. menos mal. y de la mano de un comité de sabios que por supuesto garantizan que al menos los fundamentos van a ser sólidos: Zimmermann, Pelta y Pibernat. en el consejo editorial de la revista están la Pelta, of course, Ana Calvera y Alex Trochut. Trochut además es objeto del reportaje central del número uno de la revista, que en el próximo número se dedicará a Sagmeister. en fin.

y ahora que me acuerdo, dos breves referidos al Financial Times: uno, la sección “How to judge a book by its cover” de David Shaftel, dedicada a comentar buenas cubiertas de libros: me parece genial que un periódico como este, en su sección de crítica literaria, dedique una sección fija al diseño (otra prueba de normalidad, ¿no?); y por otro lado, una serie que han iniciado recientemente en la que se muestran los objetos que mejor definen el siglo XX, por décadas: se puede estar o no de acuerdo en la selección, pero el ejercicio es interesante; se llama “design decade” y ayer salía la que corresponde a los 70’s.

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