pues no me he quedado en México, no. aunque llevaba tantos días que al final ya dudaba. pero aquí estoy.

por allí, todo bien: mi trabajo en la Universidad Autónoma de Aguascalientes fue intenso y gratificante desde el punto de vista humano: todos, desde los estudiantes hasta los responsables del Centro de la Ciencia de la Construcción y el Diseño hasta el Decano y el Rector me acogieron con extraordinaria amabilidad. a mi me impresionaron los estudiantes, que empiezan las clases a las 7 de la mañana y que allí seguían, escuchando atentamente una clase de gestión del diseño a las 7 de la tarde; y además son educados: ni comen ni beben en clase, ni se pasan la clase despachando sus asuntos personales (y no miro a nadie).

también había sido invitada por la organización de las pymes del estado de Aguascalientes a dar una conferencia en su evento anual: fue un evento agradable y bien organizado, que registró una buena entrada en la sala principal del recinto ferial (antiguo taller de locomotoras de Aguascalientes, bonito edificio).
además de las clases y las conferencias, tuve ocasión de mantener buenas discusiones con los profesores de las carreras de gráfico, industrial e interiores: Omar, Oskar, José María, Miguel, Mónica y todos los demás.

por lo demás, tuve ocasión de visitar el campus del Tec de Monterrey en Guadalajara y a los responsables de la carrera de diseño industrial de esta universidad donde fui a coincidir con Carmelo di Bartolo (qué pequeño es el mundo).

y sí, también hice otras cosas además de trabajar: el Arquitecto Miguel Martín del Campo y Clara, Alejandra Ruiz de Esparza y Fabián, me dispensaron toda clase de atenciones y fue un placer compartir tacos, quesadillas, chiles en nogada y mole, enchiladas y pozoles, risas y toda la gama de cervezas nacionales con ellos y con los demás amigos: Blanca y Jose, Perita, Héctor, Homero y los demás.

es un país divertido, bellísimo y caótico, sorprendente por la mezcla de modernidad y de atavismo, que se mantiene en un equilibrio improbable con una violencia que es mucho más próxima y dura de lo que parece desde Europa.

y por fin regresé a casa para enfrentarme a una montaña de trabajo por hacer; tanto, que he perdido hasta las ganas de escribir…

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