leo en Business Week que los de Coca Cola se han inventado la Design Machine: ¡cielos, lo que nos faltaba! como si no hubiésemos tenido bastante con los fascículos “hágalo usted mismo” de Mariscal…

y resulta que es un programa que les permite diseñar en 10 minutos (sic) los paneles de promoción de ediciones especiales para cualquiera de las bebidas del grupo. así, no tienen problemas con las fantasías del diseñador local y se garantiza la consistencia en la aplicación de la marca. bueno, por un lado tiene sentido, pero por el otro, abre algunos interrogantes… y desde luego ratifica la creciente importancia de la tecnología en el diseño y por lo tanto, la corriente contraria al mismo tiempo, esto es, la creciente importancia de la mano en el diseño.

esta noticia es interesante, pero lo que me interesa mucho más que esto es la aventura del actual vice presidente de diseño en Coca Cola, David Butler, que entró hace 5 años como director de diseño con un mandato muy especial: “tenemos que esforzarnos más en diseño; a ver cómo te las arreglas…” (es una traducción libre, por supuesto). y lo que le ha dado resultado, por lo visto, es evitar la palabra diseño en la medida de lo posible y hablar en cambio de los beneficios que debería aportar el diseño. con 450 marcas distintas en el grupo y un equipo de 60 diseñadores en plantilla, Butler se fijó tres áreas prioritarias de trabajo: la marca, la experiencia del usuario y la sostenibilidad.

de su dirección han salido el premiado rediseño de Coke y la botella de aluminio que ahora ya se empieza a distribuir por todas partes en sustitución de la de vidrio.

la historia completa se puede leer también en Business Week.

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