curiosa la sensación que he tenido estas fiestas con las iluminaciones navideñas: mi primer viaje en la temporada fue a Turín. allí, las luces se encienden muy pronto en la temporada, en noviembre. había visto fotos del año anterior y las de esta edición me parecieron igual de mágicas. intervenciones en las fachadas o los tejados de edificios o guirnaldas cruzando las calles, todas me parecieron tan delicadas como interesantes. se piensan los colores, las formas, las intensidades de iluminación, etc. la verdad es que es un atractivo más de la ciudad, vale la pena verlo. allí, las iluminaciones se consideran arte público y se encargan a artistas. podéis ver algunas fotos aquí.

la segunda tanda de iluminaciones que vi fue la de Madrid: el año pasado me habían gustado mucho y mis amigos extranjeros se habían sorprendido de la calidad y de la cantidad de iluminación de la capital. a mi me gustan las luces en todas las arterias principales, cada cual a su manera; me gusta que se hable de los diseñadores que las han concebido, que se haga un esfuerzo por renovar y por ampliar. aquí está la lista de diseñadores, pero no sé por qué no puedo encontrar una galería de fotos como la que tiene el ayuntamiento de Turín. este año, por supuesto, la iluminación que más me gusta es la de los gatos de la Plaza de la Luna: porque hay tantos dibujos como entradas a la plaza y son todas diferentes, porque es un motivo navideño pero sin ser ñoño, porque se refiere a la plaza, porque mantiene la calidad del dibujo a pesar del neón, y porque son obra del Sr. J., claro.
ME GUSTAN los grandes árboles conceptuales, no abetos verdaderos sacrificados para la ocasión. aunque no todas las versiones sean igualmente interesantes, creo que es una excelente idea. NO ME GUSTAN las de la plaza Mayor: me parecen frías y exageradas y encuentro que se dan de bofetadas con las de las fachadas. el año anterior, la Plaza estaba impresionante, este año me parecen el típico alarde de diseñador (que no sé quién es) que no tiene en cuenta el entorno de su intervención. las demás que he visto, me gustan en general, incluso la cursilería del Belén enmarcado dentro de los arcos de la Puerta de Alcalá mantiene la dignidad dentro de esta decadencia generalizada que caracteriza la estética navideña. en comparación con las de Turín, diría que aquellas son más delicadas, más sutiles, que hay más intención de sugerir un estado de ánimo que de iluminar la calle; además, en Turín se prueban nuevos materiales y sistemas mientas que en Madrid todavía no ha entrado en esto. también es verdad que Madrid es MUCHO MÁS GRANDE y que por fuerza esto tiene que marcar una diferencia.

y finalmente, voy a pasar unos días a Barcelona, con la familia. ajá, Barcelona la moderna, a ver qué tal se lleva con las iluminaciones navideñas… pues en dos palabras: son horribles. supongo que en aras del ahorro han reducido no solo la extensión de las iluminaciones sino también su horario (con lo cual el mismo Paseo de Gracia se apaga a las 9 de la noche…) y también los materiales, a saber: hay cinco colores básicos (blanco, amarillo, azul eléctrico, verde y rojo) y una sola intensidad; además, para colmo, los motivos son totalmente básicos, tontorrones, sin ningún interés. bien es verdad que se han cargado por fin las campanitas y los bambis de toda la vida, pero es que lo que han puesto no tiene ninguna gracia. y lo peor, los grandes árboles de Navidad conceptuales, como en Madrid, pero que tenían que iluminarse a base de que los paseantes pedaleen: siempre están apagados, por supuesto: por lo visto le han encontrado el límite a la conciencia ecológica de los barceloneses -que es muy alta, por cierto-. lo curioso es que hace muchos años que Barcelona empezó a experimentar con las iluminaciones hechas por diseñadores, pero yo creo que aquello fue un despropósito tan grande que han preferido obviar el tema y pasar de largo: lo de sustituir los bambis por “garrirris” de Mariscal nunca me pareció una solución, la verdad. y así estamos como estamos… lo siento para los que no son de aquí, soy consciente de que mi foto de la calle Muntaner no sirve de mucho, pero no encuentro en la web del Ayuntamiento de Barcelona ningún link al alumbrado navideño.

en fin, que para admirar el arte en las luces hay que pasar por Turín, para saber qué hacer y qué no hacer hay que visitar Madrid, y para trabajar habrá que ir a Barcelona, que seguro tiene que arreglar algo de cara al año que viene, a pesar de la crisis.

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