después de haber tenido una de las agencias más grandes del mundo (según Design Week), Michael Peters defiende lo que los ingleses llaman, elegantemente, un “ático de artista”.

según Peters, “los clientes están hartos de las tonterías en nuestro negocio. lo que buscan es un contacto directo “alrededor de la mesa de la cocina”. quieren una idea genial, no una dirección de postín.”

me queda la duda de si esto solo funciona cuando se cierra una macro-agencia o si vale también para los que lo llevan haciendo así toda la vida…



Anuncios