en BCN están intrigados por el nuevo presidente del ADG-FAD. digo yo que da categoría lo de tener un presidente en el exilio y se ríen. queda bautizado como “honorable” y se distiende la conversación. pero el tema no es la residencia, sino la capacidad de ser tolerante, generoso y disciplinado que tiene que tener cualquiera que se compromete a ejercer una función de este nivel. tenemos una cierta tendencia a los presidentes presidencialistas en este país/en este sector (y no miro a nadie) y al Sobrino no le conocen tanto por estos pagos. digo yo que con el mismo tesón con el que hizo una idéntica pregunta diez años seguidos en las ruedas de prensa de los premios nacionales de diseño, lo que se esconde tras esa mata de rizos oscuros y las gafas de pasta es capaz de llevar a cabo cualquier cosa que se proponga. incluso pasar página(s), ya veréis. que el Honorable Sobrino es muy honorable.

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