Design Week daba la noticia esta semana: la Chartered Society of Designers (CSD) ha cursado una petición oficial al gobierno británico para que se ponga en marcha un sistema de acreditación profesional de diseñadores.

La CSD viene ejerciendo de “colegio” de diseñadores desde el año 76. Con el sistema de acreditación que proponen, los diseñadores pasarían a tener un status profesional equivalente a los ingenieros, los contables o los lingüistas (estos son algunos de los curiosos ejemplos que cita Design Week, no son cosa mía). La idea es que para acreditarse, los diseñadores deberían demostrar su profesionalidad, sus habilidades, su conocimiento y su creatividad. Para evaluarlos, se recurriría a las demás organizaciones profesionales de campos afines ya existentes, como la de los arquitectos, los ingenieros y los interioristas. Una vez obtenida su acreditación, los diseñadores se verían obligados a seguir programas de formación continua (como sucede en el RU para los demás profesionales, por lo visto: ¡qué buena idea!). 
Aquí en España, el Colegio Oficial de Diseñadores Gráficos de Cataluña obtuvo de la Generalitat de Cataluña un reconocimiento parecido y constituyó un Registro Oficial de Diseñadores Gráficos. Ahora mismo, no parece que el registrarse o no no cambie mucho la vida de un profesional. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que este Colegio de Diseñadores Gráficos de Cataluña es heredero de lo que siempre habíamos llamado CODIG, y que poca gente sabía muy bien a qué se dedicaba. En estos años han ido consolidando su proyecto hasta tener hoy día una organización con un programa de actividades coherente que genera respeto en el sector, y en especial entre los jóvenes. La perseverancia de la que han dado prueba a lo largo de todos estos años, nos hace pensar que tal vez un día ese Registro será EL REGISTRO y que todos querrán estar en él. 
to be continued…
Anuncios