ando encantada estos días con la revista Apartamento: me parece interesante, bien diseñada y maquetada, mejor escrita y cómoda de leer.
me gustan muchísimo estas fotos en las que no interviene un estilista (con perdón por los estilistas) y que muestran la vida de las personas a través de los espacios donde viven, tal como son, sin retocar.
me divierte la selección de personajes, sus narraciones, el trozo de vida que se brindan a compartir con los lectores. todos los protagonistas de los reportajes son interesantes, pero a la vez, todos podrían ser amigos tuyos. es una visión del espacio interior a partir de las personas, y de las personas en relación al espacio que habitan. curioso equilibrio, en un tono directo, sin afectaciones.
encontré muy curioso el artículo de una arquitecta embarazada que se analiza en tanto que habitáculo temporal, por ejemplo. o el de un actor de Nueva York que explica su fórmula infalible para las fiestas. también me gusta la selección de libros que, en vez de fotos lo que muestra son ilustraciones de las cubiertas hechas en acuarela. ¡incluso hay recetas de cocina!
lo malo de Apartamento: que es difícil de encontrar. pero tal vez eso no sea tan malo, after all, porque la convierte en objeto de culto. de momento, los que tengáis números atrasados, sabed que tenéis un tesoro porque están completamente agotados y van muy buscados.
este número (el 5) me lo regaló Albert Folch (uno de los cracks del momento, con quién coincidí en el Tenerife Design Festival) que es parte implicada en la iniciativa apartamentística. esa suerte tuve. pero la mejor manera de tenerla sin problemas es suscribiéndose. tampoco es tan cara por la cantidad de información y entretenimiento (un poco de voyeurismo sí hay, lo reconozco) que proporciona.
y en previsión, digo que está escrita enteramente en inglés. que luego me criticáis por snob.

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