el problema del carbón augura una época dura en Asturias. la buena noticia es que no somos los primeros en pasar por eso. en el Reino Unido, el Design Council comisarió a John Thackara para idear una acción global que ayudase a regenerar el tejido económico y social del norte de Inglaterra, una zona deprimida por la desafección de la industria pesada que durante años vertebró su actividad.

DOTT 07, el programa de Design Of The Times (diseño de nuestros días) que ideó Thackara, utilizaba el diseño como herramienta para entender la situación, proponer una solución y comunicarla de manera eficiente. se trata pues de un claro ejemplo de lo que llamamos “diseño social”*.

DOTT 07 tuvo como objetivo la sostenibilidad de la zona y, de paso, ayuda a dotar a la región de una oferta única desde un punto de vista de la calidad de vida de sus habitantes. los proyectos concretos tienen que ver con:

  • los alimentos: cómo cultivarlos localmente para reducir la huella ecológica 
  • el uso eficiente de las energías: cómo utilizar las tecnologías de la información y comunicación para ayudar a los ciudadanos a reducir su consumo 
  • la utilización racional de los servicios de salud sexual: cómo hacer que la gente que los necesita realmente los solicite- el transporte colectivo: cómo racionalizar el uso de los medios de locomoción desde el punto de vista de la comunidad
  • la mejora de los servicios escolares: cómo implicar a la comunidad en la concepción y gestión de los servicios escolares
  • la mejora de la calidad de vida de la gente con demencia y de sus cuidadores
  • el intercambio de servicios entre vecinos para reducir gastos y mejorar las relaciones entre las personas

el éxito de este programa propició que el Design Council pusiese en marcha, algunos años más tarde, otro programa similar: DOTT Cornwall.

cierto es que el diseño social es muy interesante, y conlleva beneficios precisos y tangibles, comprobables; pero no somos ingenuos y sabemos que con eso solo no se va a regenerar una región. en el Norte de Inglaterra, por ejemplo, se han multiplicado las instalaciones dedicadas a cultura y ocio, pero sobre todo se ha regenerado el tejido industrial atrayendo a nuevas empresas de alta tecnología.

nos tranquiliza saber que esto también lo ha estado haciendo el Principado de Asturias durante años, notablemente a través del IDEPA que, con Victor González Marroquín al frente, siempre ha tenido además una actitud de curiosidad receptiva en todo lo que se relaciona con el diseño.

sería estupendo que Asturias utilizase ahora el poder de transformación del diseño para aliviar las consecuencias del drama anunciado de la mina. sería estupendo poder citar de vez en cuando casos que no estuviesen en inglés.

* sorry, pero aquí tengo que autoreferenciarme y citar mi último libro sobre diseño de servicios: “El diseño a su servicio”, Index Book, 2010.

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