el gobierno del Reino Unido ha decidido hacer una enorme operación de contención del gasto público que, entre otras cosas, afecta a unas 200 organizaciones del sector público que pierden dicho estatus, de las cuales 118 se tienen que fundir en solo 57. y todavía quedan por revisar otras 200. 
tal “marea viva” podría haber afectado fatalmente a TODAS las instituciones británicas, pero no: nuestro admirado Design Council permanece, con toda su capacidad de influencia, su red de expertos y su enorme bagaje de conocimiento, puesto a la disposición de todos.
no he tenido tiempo de leer los documentos más que en diagonal, pero lo suficiente para resaltar algunas cosas que me han llamado la atención:
lo primero es que para abordar el caso del DC se solicitó un informe experto de una tercera parte. el experto que se eligió fue nada menos que el Presidente de la asociación de empresas manufactureras EEF, una de las grandes e influyentes organizaciones patronales del país, Martin Temple. Temple, a su vez, consultó con organizaciones y profesionales con opinión sobre el tema y emitió un dictamen que el Gobierno de Cameron ha considerado. 
En él, se incide en la importancia crítica del diseño para la competitividad de la economía británica y para la política de innovación del Gobierno:
o   para las empresas
o   para la propia administración
o   para poder competir con las naciones emergentes que están invirtiendo fuertemente en diseño: China, Corea, Singapur y Malasia
o   para cumplir con las directivas de la recién dictada política de innovación de la UE, que pasa de forma significativa por la promoción del diseño
y aclara que algunas de las actividades actuales del DC pueden ayudar a alcanzar los problemas más acuciantes del gobierno como el crecimiento económico y la mejora de la productividad, y dice: “perder el Design Council […] perjudicaría los esfuerzos del gobierno para procurar las condiciones para la innovación y el crecimiento en las empresas”.
          
manteniendo ese papel relevante en la política pública de diseño, el futuro DC sin embargo va a sufrir algunos cambios en sintonía con los tiempos: ya no realizará proyectos de diseño sino que los encargará fuera y reforzará sus vínculos con los organismos regionales. Su presupuesto, a partir de ahora, recibirá una aportación del gobierno un poco menor, pero que seguirá siendo de 4,5 millones de GBP…
se abandona el local de Bow Street, tan amplio y luminoso, pero se van a compartir espacio con los de NESTA (un local estupendo, junto al río) una organización dedicada a las industrias creativas, perfectamente compatible, con la que podrán iniciar actividades conjuntas.
para rematar, cabe destacar que la comunicación sobre los cambios del DC es ejemplar: una carta impecable de su director, David Kester, sintetizaba toda la información sobre el caso; el dictamen de Temple está colgado en la web; y en la web del DC se ha abierto una sección de FAQs que despeja todas las dudas sobre el tema
otra vez, bravo por el Design Council.

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