no es que quisiese evadir el tema, es que no me enteré hasta hace muy poco. estoy absorta en mi trabajo, intentando cumplir con los plazos de los proyectos, preparar clases y conferencias, y a la vez escribir artículos y editar la versión en inglés del libro de diseño de servicios; cuando me queda algo de tiempo salgo con los amigos para comer bien y reír mejor, me enfrasco en una buena novela o en el Financial Times, con el que (a regañadientes) me he tenido que acabar reconciliando en aras del conocimiento. así que tengo un poco descuidado mi Google Reader y los blogs que suelo visitar para enterarme de por donde va el mundo del diseño. pero hace unos días, el sr. J. (que últimamente está muy puesto en lo que ocurre en el Principado de Asturias) me comentó mientras comíamos en un lugar encantador en la calle Santa Teresa lo del famoso concurso de La Laboral.

para los amigos chilenos, argentinos y mexicanos que leerán esto y no sabrán de qué va, resumo:
– La Laboral es un centro de Arte y Creación Industrial situado en Gijón (Asturias), y que forma parte de un complejo grandioso que se ha rescatado para fines culturales.
– el centro de Arte y Creación industrial se ocupa, entre otras cosas, de promocionar el diseño mediante exposiciones, publicaciones, etc. entre otras, produjo nowhere/now/here de El Último Grito, una de las mejores exposiciones que se han visto últimamente en España
– este mismo centro lanzó recientemente un concurso tontorrón de diseño de carcasas para móviles: digo tontorrón porque no llevaba a nada, era de esos juegos de amplio espectro, dirigido a todos los públicos, convocado con el vago pretexto de reflexionar sobre la comunicación y las redes, etc.
– y digo tontorrón porque seguramente se le dio tan poca importancia que no se hizo el esfuerzo de controlar bien las bases de la convocatoria. y de ahí el desastre: resulta que las bases eran perfectas para levantar las iras del mundillo del diseño.
– Alvaro Sobrino, guardián de las esencias y siempre en alerta, saltó sobre la ocasión y convocó una protesta muy ingeniosa y muy bien orquestada, pidiendo a los diseñadores que participasen activamente con propuestas que contuviesen la protesta contra el concurso en la propia carcasa de móvil que era el objeto del concurso. puesto que la convocatoria era abierta y cada cual se subía su diseño a la web para que la viese todo el mundo y la pudiese votar, la protesta sucedía en vivo y en directo.
– la entidad convocante aguantó el tipo y dejó que todo eso subiese a la web sin pestañear, pero acabó publicando una nota aclaratoria bastante floja, la verdad, defensiva en exceso. todo esto se puede ver todavía aquí.
hasta aquí los hechos.

a mi este tema me sugiere los siguientes comentarios:
1- el concurso era torpe, pero inocuo si lo comparamos con otros que sí han sido claramente lesivos para los intereses de los diseñadores y, por lo tanto, la contraofensiva organizada por Sobrino ha sido brillante, pero en mi opinión, misplaced o al menos sobre dimensionada.
2- este concurso ha tenido la desgracia de ser muy transparente, cualidad que se le ha vuelto en contra y que ha acabado dando un eco inusitado al descontento acumulado por los diseñadores a lo largo de tantas frustraciones. el otro día, comiendo en el Flash Flash de Valencia, la sensata Alicia decía que teníamos que pedirles perdón a los de la Laboral, y no le falta razón.
3- hay otra lectura: si repasamos los comentarios que se han vertido en las famosas carcasas por parte de los ofendidos diseñadores, el balance dice muy poco a su favor: nada de fina ironía, nada de humor inteligente, sino que la mayoría son directamente ofensivas, groseras y tan torpes como el propio concurso.

resumiendo: el concurso era innecesario, estaba mal convocado, eso es cierto; pero creo que han pagado justos por pecadores, y lo siento por ellos. admiro el temple que han tenido de dejar todo a la vista a pesar del chaparrón, y solo espero que sabrán gestionar internamente el incidente, poniendo las cosas en perspectiva, y que no se queden con una idea rara de lo que es el diseño y para qué sirve.

post data: me imagino que la próxima vez (si hay próxima vez) pensarán en buscar asesoramiento; de hecho, ya han tenido algún ofrecimiento. me encanta este efecto “aríorevueltogananciadeconsultores” que también se dio cuando lo del ddi…

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