sábado por la mañana, Madrid. reviso el catálogo que me dieron el otro día en el MUDE, el nuevo museo de diseño y moda de Lisboa, mientras me desayuno el regalo de navidades de los de Signes (¡gracias por compartir, compañeros!),y el sol de invierno empieza a querer asomarse a mi ventana.
es interesante leer las argumentaciones del propietario de la colección, Francisco Capelo, y de la directora del museo, Bárbara Coutinho, sobre la necesidad de los museos y en particular de los museos de diseño.
a mitades del siglo XIX se inauguró el Victoria & Albert en Londres con el objetivo específico de mejorar la producción industrial; si en aquel entonces el museo venía a suplir la escasez de información por lo escaso de las comunicaciones, el museo de hoy tiene que resolver el exceso de información y lo precario de su virtualidad. pero el objetivo último, el de mejorar la producción, es el mismo.
en palabras de Francisco Capelo: “… el déficit de gusto y de sofisticación que caracteriza una parte tan importante de nuestra producción industrial solo puede rectificarse mediante más información, y para que esa información sea efectiva, la gente tiene que poder acceder a ella de forma directa, testableciendo un contacto físico con ella”.
aparte de esto, aplaudo la idea de editar el catálogo del museo en formato revista, barato y ágil, sin por ello desmerecer la importancia de una colección.

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