he hablado anteriormente, y en múltiples ocasiones, de Design Thinking en este blog, bien para informar, para reflexionar o para criticar.

ahora, lamentablemente, tengo que añadir un episodio que considero tragi-cómico, por no decir lamentable: el de su finiquito oficial, según formula uno de sus “popes”, Bruce Nussbaum.

en efecto, Nussbaum, que se convirtió en adalid del diseño en los medios de negocios, ahora reniega ruidosamente del DT, porque supuestamente “ha fallado”. podéis leer su comentario en FastCompany.

lo que ha fallado, en mi opinión, es SU concepto de DT: esa receta universal que se pretende aplicar de forma fácil y estandarizada, eso que han estado enseñando en escuelas y vendiendo como proceso, lo que habían convertido, al fin y al cabo, en el último truco de marketing… y si se trata de eso, ¡no me extraña que haya fallado!

el DT es más complejo y sofisticado; para empezar NO ES UN PROCESO, es una actitud, un mindset que permite abordar las cosas de forma distinta a la tradicional y que funciona porque las cosas ya no responden a esquemas tradicionales.

por un lado, me alegra que esa burda estratagema de marketing haya fracasado: siento que de alguna forma las cosas de nuevo entran en la lógica; pero por otro lado, me fastidia que se haya hecho a costa del diseño; y lo peor de todo es que Nussbaum fagocita y tergiversa el discurso de los diseñadores para alinearlo con su nuevo mantra: por ejemplo, en su entrevista aTim Brown en una clase reciente en la Parsons, Brown explica bien la diferencia entre proceso y DT, y ello no impide que Nussbaum lo cite como refuerzo de su argumento.

me gusta el comentario de la agencia inglesa Precipice, que sospecha que todo esto no es más que otro truco de Nussbaum para promocionar su nuevo libro/teoría sobre Inteligencia Creativa, y advierte sobre el peligro de que el diseño pague el pato de todo este bla-bla-bla y que se vaya, como el bebé, por el desagüe con el agua del baño… (como dicen los ingleses).

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