estoy repasando el documento “El impacto económico del diseño en España” que sacamos en 2005 desde el ddi, y me sigue pareciendo interesante, bien hecho y perfectamente válido en muchas de sus consideraciones.

me acuerdo de lo que tuvimos que pelear para imponer un rigor metodológico y una calidad formal. me acuerdo de las críticas que llovieron, sobre todo por parte de los diseñadores (espero que Rafa Celda me haya perdonado) y los agradecimientos por parte de algunos empresarios.

el proyecto como tal se fue al traste, sí, pero sigo pensando que mereció la pena.

Anuncios