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figura_packagingAlegría Indutries tuvo la idea de sacar el muñequito del futbolín y darle vida propia. como si fuese un petit bonhomme de pain d’épices que en vez de echar a correr, se quedase pegado a la nevera

luego ERRETRES le rediseñó el packaging para convertir el muñequito en un objeto cariñoso y de altos vuelos…

más info sobre el caso, en el blog “driven by design” de erretres.

súper interesante, y sobre todo útil, el diseño de un estudiante de Melbourne ganador del James Dyson Award que se publica en Design Indaba hoy. se trata de un aparato especialmente pensado para las épocas de sequía, que capta la humedad del ambiente  y la condensa gracias a las diferencias de temperatura; el agua queda así almacenada en un depósito del que se extrae para irrigar.

es interesante ver la lista de proyectos españoles que fueron seleccionados para la final de este premio, que se centran sobre todo en diseño para discapacitados, diseño para todos y ecodiseño y que se puede consultar aquí. ¡cómo han cambiado las cosas en general, y los premios de diseño en particular!

de entre esta selección cabe destacar, por su cuidada realización, el proyecto de fábrica de jabón casero de Analía Blanco, una curiosa idea que también quedó seleccionado en los premios ADCV (categoría estudiante).

la historia que comentaba en la entrada de ayer me recuerda el tremendo esfuerzo que tuvo que hacer, aunque por otros motivos, la fantástica artesana Idoia Cuesta el año pasado quien tuvo que echar mano de todos sus colegas cesteros de la región para satisfacer el pedido de la Ciudad de Cultura en Santiago de Compostela, en un espacio diseñado por Martín Azúa y que tenía como pieza estrella un conjunto de grandes asientos hechos como grandes cestos puestos boca abajo.

al final, todos estaban orgullosos (aunque algunos con las manos destrozadas) al ver la obra acabada, que es una preciosidad y una muestra de la producción local que cobra todo el sentido en una institución como esa.

la decisión de encargar un espacio así, llenándolo de contenido y demostrando un respeto hacia lo local y un sentido profundo de la cultura, vino de la mano de la que fue durante un tiempo su directora gerente, una gran profesional como es Silvia Domínguez, de la que hablaré en otra ocasión.

hoy me entero de que Idoia ha ganado el premio a la innovación de los premios nacionales de artesanía de este año. se lo merece sin duda alguna: es una gran persona y una gran profesional que temporada tras temporada logra sorprendernos y enamorarnos con sus piezas.

estupendo artículo en el New York Times sobre el tema de la “artesanía en serie”.

la uniformidad que nos imponen las grandes cadenas (todos nos acabamos rindiendo ante el argumento del precio) se intenta mitigar con el retorno a las raíces, buscando en la artesanía el acento personal.

pero a resultas de esto, hélas, los artesanos se ven sometidos a la presión de un volumen de producción inhabitual y difícil de gestionar.

como ejemplo, el pobre artesano de Chicago que se cita en el artículo, obligado a improvisar una auténtica línea de montaje de mesas auxiliares de nogal para poder servir el pedido de CB2, una nueva cadena de mobiliario barato pero stylish, subsidiaria de Crate and Barrel, que se está abriendo camino en Nueva York (con COCOs incluidos, como por ejemplo este burdo ripoff de Aalto).

la marca Bambu produce objetos relacionados con la cocina y la casa en materias naturales (bambú, corcho y madera), muy bien diseñados y muy bien acabados. su etiqueta asegura que son productos “hechos con orgullo” en China, otra señal del cambio que está en marcha.

es curioso cómo han logrado darle al corcho un acabado impermeabilizante que lo hace apto para servir ensaladas, por ejemplo. y los productos que tienen para llevar encima: cubiertos, spork con su funda y todo, los famosos cuffs para llevar el café sin quemarte los dedos, platos de un solo uso, etc. vale la pena dar una vuelta por su tienda on line.

aunque se vende en varias webs, no he conseguido encontrar una que sirva en España. ojalá  alguien lo importe aquí pronto. ¿los amigos de Cooking, tal vez?

buscando en internet a la diseñadora madrileña Sandra Bautista, doy con un blog curioso de cosas para niños y en él, veo:

– el concepto de sofá totalmente customizable de Oruga (estaba cantado,  Antoñito!), que incluye una versión para niños muy “cute

– un juguete que me parece chocante: es un IPad analógico (en la foto), pero para niños de más de tres años!!! los niños de más de tres años (todos los padres lo saben y lo sufren) manejan el IPad real la mar de bien. es más, hay aplicaciones para ellos. la idea de un IPad analógico es romántica, o sea, es para los padres, pero los peques quieren el original, muchas gracias! lo único es, como comentan en Wired, que los deditos de los niños se convierten a veces en amenazas: “I let other people’s babies play with my iPad, usually to shut the whining brats up when they start to cry (again). The soothing tones and gently flashing pulses of SoundPrism usually do the trick, but inevitably these impatient monsters start to stab at the screen, harder and harder until I’m worried about them smashing the glass with their stubby, undeveloped fingers”…

el problema son las muchas horas que pasamos frente al ordenador y las posturas incorrectas que nuestro cuerpo adopta a lo largo del día.

la solución, según HM, una mesa que se mueve con nosotros.

me gusta el pequeño video de la página web.

(visto en FastCompany)

hace unos pocos días vi el famoso documental sobre la “obsolescencia programada” que emitió La 2, y tengo que decir:
1- que me gustó muchísimo ver a John Thackara (que tanto nombro en este blog y en mis libros y conferencias y clases, y que traje a Aranjuez hace años y a Barcelona hace más años aún) en la tele española.
2- que me gustó mucho que hablaran del tema del desarrollo por el desarrollo, que es otro de mis caballos de batalla y que creo que es EL tema del que nos tendríamos que preocupar porque incluye todos los demás: la crisis, el medioambiente, el capitalismo, la desigualdad, el consumismo y todo lo demás.
3- me dejó estupefacta la vista de los vertederos de Ghana: no sé qué hacemos, repantingados en el sofá, mientras ESO está ocurriendo en un rincón de nuestro planeta. creo que es una visión necesaria, que te hace reconsiderar lo de comprar aparatos sin más, solo porque tenemos los medios para hacerlo.

aparte de esto: me pareció interesante que se tratase el tema, pero me supo a poco: está bien la anécdota de la impresora para llamar la atención, pero no creo que haya que criminalizar a los fabricantes de impresoras en especial. veo que Epson pone la venda antes de la herida en las instrucciones de uso del aparato, justificando la existencia del famoso chip…  yo me lo creo esto de que, a veces, estirar la vida útil conlleva un mayor consumo o un mal funcionamiento del aparato, simplemente por el desgaste de las piezas.

pero es que también yo me desgasto, con perdón: nuestro entorno y nuestro sistema está preparado para personas que tienen una esperanza de vida más corta que la actual. hoy alargamos la vida de las personas y los servicios públicos (la sanidad, las pensiones, los seguros, etc.) por un lado y los objetos por el otro, empiezan a fallarnos (o nosotros a ellos) porque ya no podemos utilizarlos bien: no generamos ingresos, no vemos bien, no nos movemos con agilidad, no podemos asir las cosas con seguridad, etc.  ¿quién es el malo aquí? ¿a quién nos cargamos esta vez?

Anatxu Zabalbeascoa se fija en el trabajo de Nacho Lavernia y su equipo, y lo cita en su interesante blog. yo soy fan confesa de Nacho: hay pocos diseñadores con los que esté tan de acuerdo, en la forma y en el fondo.

por ejemplo, me encanta el contenedor para residuos domésticos ECOBOX que se ha presentado recientemente.es una incorporación muy útil en las cocinas de ciudades como Barcelona, por ejemplo, donde ya hay que separar la basura en nada menos que cuatro tipos.

“me llamo Xenia y detesto los documentos sin grapar”.
así es: me molesta tener que leer un conjunto de hojas sueltas. y ya puestos a confesar, también tengo que admitir que me gustan las grapas muy pequeñas, cuanto más pequeñas, mejor. así que la grapadora, lejos de ser un objeto más dentro del universo de pequeños enseres curiosos que se acumulan en los cajones de las mesas de escritorio, siempre han sido objeto de atención por mi parte.

en estos momentos tengo 3 modelos en el despacho, a saber:

– la más grande, marca Kangaro: me parece la grapadora perfecta, ergonómica, fiable. como curiosidad, diré que tiene las instrucciones para recargar las grapas grabadas en el propio chasis, todo numerado, impecable: 1) press 2) move to load, etc. en la foto se ve. por este detalle, siempre pensé que era un producto británico pero googleando me entero de que la empresa Kangaro es india. tal vez por eso esta empresa también comercializa algo tan anacrónico para nosotros como el papel carbón, además de perforadoras y grapadoras.

– la mediana es una grapadora Petrus de tenaza también, que no tiene otro interés que el de utilizar las grapas más pequeñas del mercado, que por lo tanto son las que más me gustan y por lo tanto es la que más utilizo. hace poco se extravió (encontró la manera de camuflarse dentro de un archivador). nos volvimos locos buscándola hasta que apareció, cuando ya estaba a punto de comprar otra igual.

– la pequeña es una curiosidad: es una réplica de la famosa El Casco, pero en miniatura y en plástico. es un juguete gracioso, que tiene la virtud de colocar las grapas más cerradas que las demás, de forma que quedan completamente planas y los documentos grapados se pueden apilar mejor.

esto era para refrescar un poco el ambiente. a continuación, voy a colgar una serie de tres artículos que he publicado recientemente en Visual y que hablan del sector del diseño. confío en que se entienda que es un análisis superficial, y que responde solo a mi apreciación personal. como es un poco denso, creo que da para todo el mes, así que hasta septiembre, no habrá nuevas entradas: ¡a descansar, que yo estoy estudiando!